De vagabundos a héroes tras el atentado en Manchester

Chris Parker y Stephen Jones se han ganado la etiqueta de héroes pues el pasado lunes, durante el atentado en el Manchester Arena, arriesgaron su vida y acudieron a ayudar a los heridos de la explosión tras el concierto de Ariana Grande.

Regeneración, 25 de mayo de 2017.- Luego de que un terrorista detonara un artefacto al término de un concierto de Ariana Grande en Manchester, los vagabundos Chris Parker y Stephen Jones, quienes circulaban en la zona no salieron corriendo del lugar, al contrario, se quedaron y ayudaron a las personas heridas en el lugar. Este hecho los ha convertido en héroes.

Chris Parker, tiene 33 años y lleva un año viviendo en la calle. Él caminaba cerca del lugar por lo que la onda de la explosión lo aventó, sin embargo, al ponerse de pie, Parker corrió a atender a los heridos.

A medida que la gente salía de las puertas de cristal; oí una explosión y en una fracción de segundo vi un destello blanco, a continuación, el humo y luego oí gritar”, dijo.

“Primero fui lanzado al suelo y después me levanté y en lugar de huir, mi instinto me empujó a correr e intentar ayudar”, añadió entre lágrimas por lo acontecido el pasado lunes.

Parker aseguró que sin importar el riesgo hizo lo que pudo para ayudar a las víctimas del ataque.

“Vi a una niña pequeña, ya no tenía piernas. La envolví con una camiseta y le pregunté dónde estaban sus padres. Ella me dijo: ‘Mi papá está en el trabajo y mi mamá está ahí arriba’”, recordó Parker.

Otra de las asistentes al concierto, una mujer de la tercera edad, falleció en los brazos del vagabundo.

“Ella murió en mis brazos. Me dijo que había venido con su familia… Desde entonces no he parado de llorar”.

Lo sucedido esa noche causó mucho dolor a Parker.

“No he dejado de llorar. Lo más sorprendente de esto es que era un concierto para niños. Había tuercas y tornillos por el suelo y la gente tenía agujeros de esquirlas. Son los gritos los que no puedo superar y el olor… no me gusta decirlo, pero olía a carne quemada”, aseveró.

Michael Johns, inició una campaña en la página Go Found Me para recolectar dinero y entregárselo a Parker. Hasta el momento se han recaudado más de 37 mil 987 euros; es decir, cerca de 787 mil pesos.

Pero las manos de Parker no fueron las únicas que apoyaron a las decenas de heridos en el concierto, Stephen Jones, también en situación de calle y exalbañil, dormitaba cerca del Manchester Arena cuando escuchó la explosión y los gritos de las personas, se levantó corriendo y comenzó a ayudar.

“El hecho de que sea un sintecho no implica que no tenga corazón. No me hubiera perdonado nunca haber dejado a todos aquellos chicos así”, afirmó a la BBC.

Jones explicó que muchos niños tenían clavos y cristales en rostro y cuerpo.

“Había niños y muchos estaban llenos de sangre, además gritaban y lloraban. Tuve que retirar los clavos y cristales que una pequeña tenía en los brazos, incluso en el rostro”, dijo Jones.

Aunque Jones no acepta el título de héroes, pues asegura actuó como cualquiera debía hacerlo, los británicos quieren premiar su valentía, un ejemplo es el propietario del equipo de futbol West Ham, Dave Sullivan, quien ha asegurado que pagará por seis meses el alquiler de una vivienda para Jones y le dará la oportunidad para que consiga un empleo.

Con información de Excélsior

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