News / Noticias

¿Y el anillo pa’cuándo?

Whatsapp_Ecatepec

Es posible que haya escuchado una canción de Jennifer López que se llama El anillo, en la cual repite en una gran cantidad de ocasiones ¿y el anillo pa’cuándo? Algo similar podría cantarse de Santa Lucía ¿y el proyecto pa’cuándo?

El presidente electo ya decidió que cancelará la obra y ha dado muestras de que está dispuesto a asumir los costos políticos y económicos de su decisión.

Andrés Manuel López Obrador ha mandado reiterados mensajes a quienes tienen contratos con el aeropuerto de Texcoco en el cual les garantiza no únicamente que sus derechos están a salvo, sino que va mucho más allá, al asegurarles que los compensará con la misma cantidad de obra.

Como se trata de obras públicas, el nuevo gobierno tendrá que avanzar por los vericuetos de cumplir con la ley y hacer asignaciones directas.

Desde el primer momento el presidente electo minimizó la caída de 3.77% del peso frente al dólar el lunes, calificándolo como un deslizamiento. En la jornada de ayer la moneda mexicana tuvo un comportamiento poco volátil, cerró con una baja del 0.29% y quedar en 20.12 por dólar.

Mucho menos vistoso, pero, quizá, mucho más importante, las tasas de largo plazo tuvieron un importante incremento (el bono a 10 años cerró en 8.74) así como el bono del NAIM que, prácticamente, se ha vuelto especulativo.

Más allá del escándalo de corto plazo o la creencia de que se generaría una crisis económica, lo cierto es que se percibe que para el gobierno federal tendrá un mayor costo el financiamiento de infraestructura.

El alza en el precio de los bonos de México implica un aumento de 36 mil millones de pesos de la deuda mexicana, el cual tendrá que ser considerado en el nuevo paquete económico.

Más allá del discurso público, López Obrador está consciente de la necesidad no sólo de enviar señales personales de tranquilidad, sino de la necesidad de hacer una suerte de operación que tranquilice a los mercados.

Creó un grupo en el que participan Alfonso Romo, Carlos Urzúa y Javier Jiménez Espriú que hablará con inversionistas y empresarios buscando que todo vuelva a la normalidad. Quien se encargará de la oficina de la presidencia dijo: “¿Ya para qué especulamos? Se decidió lo que se decidió, eso ya quedó atrás. Vamos a ir tranquilizando las aguas”.

Ningún país del mundo ha logrado derrotar a los mercados en una guerra. Hay una gran cantidad de casos recientes entre los que se pueden destacar Grecia, Turquía, Argentina, Brasil e incluso Venezuela que ha tenido que buscar exóticos acuerdos con la comunidad financiera internacional.

El presidente electo ha dejado claro, con expresiones de que no es un florero o refrendar su mandato, de que será él quien guíe el curso de la economía del país.

DE FONDO

Mucho más allá de estas medidas de contención, el gobierno que tomará posesión a partir del primero de diciembre, debe tener un gran sentido de urgencia por presentar un plan maestro de lo que será el sistema aeroportuario para el valle de México, integrado por la remodelación del NAIM, dos pistas en la base militar de Santa Lucía y la reactivación del aeropuerto de Toluca.

Hay una gran cantidad de dudas en torno a ese concepto, puesto que no existe ningún estudio que lo avale. Básicamente, se trata de una larga lista de supuestos y creencias sobre los cuales el presidente electo basó su promesa de terminar con la saturación aérea en el Valle de México.

¿Cuál será el presupuesto total de la obra? Hay algunos datos bastante dispersos. López Obrador aseguró que esta alternativa será 100 mil mdp más barata que Texcoco. La cancelación de Texcoco tiene un costo de 120 mil millones de pesos tan sólo por pagos contemplados. La cifra podría disminuir si realmente se logra hacer permutas de obras.

Este cálculo no contempla la posibilidad de que algunos contratistas inicien procesos judiciales o que los tenedores de bonos demanden la cancelación inmediata de los títulos.

El presidente ha dicho que se requieren, en cualquier escenario, cinco mil millones de pesos para rehabilitar al actual aeropuerto de la Ciudad de México.

Jiménez Espriú dejó entrever que el Ejército Mexicano estaría comprando terrenos en Querétaro para reubicar la base militar que tiene más de siete mil 500 efectivos, más tres mil miembros de sus familias. A estos costos se tienen que sumar los de vialidades.

Desde el punto de vista aeroportuario hay dudas sobre la posibilidad real de operar los dos aeropuertos simultáneamente, ya que según el estudio de Mitre y del gremio de la aviación, esto sólo sería posible si se separan los espacios lo que no aumentaría el número de operaciones, lo que sólo distribuiría la carga aérea en tres locaciones.

La lista es, verdaderamente, larga de dudas, por eso el proyecto pa’cuándo.

 

Columnista: 
Imágen Portada: 
Imágen Principal: 
Send to NewsML Feed: 
0


Source: Excelsior

To Top
X
Rotafolio