Los perros son animales muy inteligentes, fieles y amorosos, desde tiempo inmemorables han acompañado al ser humano en su vida cotidiana y poco a poco llegaron a convertirse en el “mejor amigo de la raza humana”. Así como ellos nos entregan su compañía, es deber de nosotros darle los cuidados necesarios para que puedan tener una buena vida.

Necesitan alimento, abrigo y espacio para poder liberar su energía, aunque muchas veces tener un lugar amplio para correr y estirar las patas es algo que nunca se llega a concretar, tal como un perro border collie de ocho años llamado Ash.

A pesar de que sus humanos no tiene un gran patio, Ash es feliz en su hogar, ya que encontró una curiosa actividad que terminó por convertirse en su favorita: adora jugar con extraños.

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Ocupa el estrecho patio delantero para arrojar una bola tenis a los peatones que pasan por el lugar para estos le lancen la pelota de vuelta. Deja pasan la bola entre las rejas de la cerca cuando pasa por allí y espera con ansias que esa persona se la devuelva con un buen tiro para poder atraparla en el aire.

“No puedo recordar cuándo Ash comenzó a jugar a la pelota con los transeúntes”, dijo uno de sus dueños, “pero inicialmente todo comenzó cuando la pelota se salía debido a un terreno ligeramente irregular. Él pronto descubrió que si la pelota salía, la gente se la devolvía“, comentó Kerry a Unilad.

Su dueño asegura que Ash comenzó a jugar de esta forma con la pelota a la edad de dos años y que desde entonces no ha dejado de hacerlo. Apenas despierta en las mañanas, espera pacientemente en la puerta para que lo dejen salir al patio de adelante.

“Ash puede entrar cuando quiera, tenemos dos puertas, la externa está abierta todo el tiempo cuando está afuera. Si hace frío, cerraremos la interna, pero Ash la golpea con su pata para salir cuando quiere jugar; es su lugar favorito“, dijo la dueña.

Muchas veces el perro empuja la bola fuera de los barrotes, pero nadie la recoge, en esos casos él solo se sienta y mira como la pelota se aleja, pero no pierde la esperanza de recuperarla.

“Ocasionalmente, la gente no se da cuenta de que la pelota pertenece a Ash y la recoge para su perro o la patea por la calle. Cuando esto pasa, usualmente él los queda mirando con la esperanza de que lo noten“, agregó Kerry.

A veces los niños se pelean por lanzarle la bola y en otras ocaciones tiene que hacer varios intentos para recuperar su pelota.

Mira aquí el video.


Source: UPSOCL

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