Roque Santa Cruz.

Roque Santa Cruz.

Tuve una infancia muy feliz, rodeado de la familia, los recuerdos que tengo de cuando era niño son muy agradables. Yo nací en Asunción (16/08/1981) pero me crié en Luque, hasta el día que fui a Europa“, así comenzaba la amena charla con el ídolo de la hinchada olimpista, Roque Luis Santacruz, momentos antes de su última práctica en la Villa Olimpia, previo al Súper Clásico.

A continuación un relato primera del delantero paraguayo:

“Somos tres hermanos de seguido y el último que vino después de 9 años, entonces nuestro círculo de amigos eran los mismos y jugábamos todo el día futbol y vóley en la plaza del barrio. Hice la escuela también en el mismo barrio, Virgen de Rosario de Pompeya, Carlota Palmerola, por lo que mis compañeros eran también mis vecinos.

Como ahí era solo escuela básica, cuando mi hermano -mayor- termina el sexto grado él se muda al Monseñor Lasagna y entonces todos vamos a ese colegio, y era la primera vez que entrabamos en Asunción.

Rápidamente nos hicimos de amigos empezamos a jugar por el colegio y así pasé mis mejores años de la preadolescencia. Después, entre el fútbol, el horario del colegio y también los lunes, miércoles y viernes que estudiaba inglés con mis hermanos entonces eran nuestros días estaban cargados de actividades”.

Roque Santa Cruz

Roque Santa Cruz

Sobre sus inicios en el fútbol dijo: “A los diez años comencé a jugar en la Escuela de Fútbol del Olimpia, después pasé a las inferiores y fue ahí que comenzaron a molestar un poco los horarios del colegio porque en el Monseñor Lasagna el tercero, cuarto y quinto curso se hacía de tarde y los entrenamientos eran en ese horario. Entonces tuve que cambiar de colegio tratando de acomodar mis actividades para seguir entrenando. Así fue que pasé al Colegio Nacional de la Capital y los dos últimos años en el Verbo Divino.

Ya estando en el Verbo Divino, debuté en primera a los 15 años. Imposible olvidar ese día (28/04/1997), fue en un clásico (contra Cerro Porteño) en cancha de Olimpia siendo el técnico el maestro Luis Cubilla. Fue un momento muy especial por como se dio todo ya que venía de las inferiores donde metía goles cada fin de semana. Sabía que Cubilla fue a verme en un partido y que mi entrenador Silverio Troche venía hablando de mí -a Cubilla- pero era muy difícil imaginarse que a esa edad ya podía estar jugando en Primera División ya que pocos jugadores tenían ese privilegio ya que en esa época era muy diferente y por lo general eran los jugadores ya formados los que llegaban a la primera.

Pero luego me llaman para formar parte del plantel principal nada menos que en un clásico, algo que es el sueño de todo jugador y las emociones eran muy fuertes. Ese partido terminó 1 a 1 y en ese tiempo se definía por penales y Olimpia ganó desde los doce pasos.

Después de aquel clásico, volví a jugar en las inferiores, volví a mi categoría pero también jugaba la Sub 22, la reserva, con los más grandes, pero estuve ya entrenando permanentemente con la primera.

Santacruz con el Bayern.

Santacruz con el Bayern.

Así pasó casi un año, jugando partidos de la primera, luego volviendo a la reserva y algunos partidos con las inferiores hasta que, a casi un año de mi debut, comencé a jugar ya de manera constante en primera.

Ahí ya fui tenido en cuenta incluso en la selección, fui a jugar el Sudamericano primero y luego el Mundial de Nigeria y a mi regreso sí ya todo fue explosivo. Entre enero y junio de 1998, todo pasó muy rápido para mí. Salimos campeones con el Olimpia, fui convocado para mi primer partido con la selección de mayores, ya me nominaron para la Copa América de 1999 con Paraguay y luego sale mi transferencia, todo eso pasó en un lapso de cuatro a cinco meses y yo apenas tenía 16 años.

Poco después de la Copa América se concreta mi traspaso al Bayern Munich (por US$ 7 millones) donde estuve ocho años, en una de las mejores ligas del mundo y en uno de los mejores clubes del mundo. No lo podía creer.

No fue fácil, pasar de vivir con mi familia a estar solo, tener que aprender el idioma, las costumbres, otra cultura, pero me adapté rápidamente.

Fue una época super feliz ya que a pesar de todas las cosas por las que pasé, por las lesiones que se dieron después del primer año, creo que fue la época más exitosa de mi carrera. Ganamos 5 Bundesligas, 4 Copas de Alemania, la Champions League, la Intercontinental, era un equipo muy competitivo sin dudas y el día a día te hacía sentir así.

Todos buscábamos entrar en el equipo, habían muchas competencias que se jugaban simultáneamente, eran partidos, viajes, recuperarte, jugar de nuevo constantemente y los recuerdos que tengo de esa época son muy buenos.

Santacruz es marcado por Carles Puyol.

Santacruz es marcado por Carles Puyol.

Después de las ocho temporadas se da mi transferencia al Blackburn Rovers (Liga Inglesa). Quería probar nuevos aires, luego de las lesiones en el Bayern, se asociaba mucho mi nombre a las lesiones y sentía que necesitaba nuevos desafíos, consideraba que estaba en mi madurez futbolística.

Empiezo una nueva etapa en mi carrera en Inglaterra, tuve un primer año también muy exitoso, no en término de títulos sino más bien porque yo quería jugar para encontrarme otra vez con el fútbol, con los goles, la continuidad que las lesiones me habían quitado.

Estuve dos años en el Blackburn y luego pasé al Manchester City otros dos años. De ahí pasé al Betis de la Liga Española, donde estuve un año a préstamo. Mi salida del City se dio de manera muy similar a la salida del Bayern. Necesitaba probar otra vez si podía jugar una temporada completa luego de una recuperación de la rodilla y sabía que en un club muy competitivo, con muchas figuras, era muy difícil.

Tuve un muy buen año en Betis, hice muchos goles, la gente estaba contenta y tenía un acuerdo en principio para quedarme más tiempo pero que al final no se da porque termino yendo al Málaga, por un acuerdo económico con el Manchester City que todavía era dueño de mi pase.

Allí tuve unas temporadas también muy buenas y sobre todo para el plano familiar fue muy bueno porque la familia se sentía muy a gusto, muy cómoda, razón por la que me quedé casi cinco años en el Málaga.

Del Málaga voy seis meses a México, al Cruz Azul, donde tenía un contrato en principio por dos años pero que no duró más de seis meses. Fue una época difícil, en la Copa América 2017 tuve un desgarre importante, una rotura fibrilar en el posterior de la pierna que me dejó afuera, en México los torneos son cortos, no me inscribieron para el siguiente torneo y entonces prácticamente no podía jugar y ahí se dieron las cosas para que yo vuelva al Málaga donde me quedé un año y medio más”.

LA VUELTA AL PRIMER AMOR

“Siempre se había hablado mucho de mi vuelta al Olimpia, ya antes se dieron rumores de que podía retornar al club. Pero fue en el 2016, cuando mi cuñado Ricardo -Mono Tavarelli- estaba dentro de la dirigencia del Olimpia y me hablaron de que había interés, que había posibilidades de que juegue y cuando yo llego al país de vacaciones, porque en realidad yo vine para tomarme unas vacaciones porque mi idea era volver al Málaga y seguir jugando allí porque la voluntad de la familia era quedarnos en Europa.

Pero vine, conversé con Ricardo con Marco -Trovato- (presidente de Olimpia) y lo que más sumó obviamente fue el cariño de la gente, porque el notar tanta euforia de la gente por mi posible regreso me motivó muchísimo además de saber que había un panorama deportivo muy competitivo, un Olimpia con ganas de salir campeón con un equipo grande que te permita pelear eso. Entonces, prácticamente sin consentimiento del entorno familiar yo decidí a volver a jugar en el Olimpia y así se dio mi llegada de nuevo al club”.

MOMENTO ACTUAL

“En realidad llegué con problemas en la rodilla que no me dejaba de pasar del todo entonces ciertamente que al regresar estaba un poco preocupado por no a lo mejor poder presentarme de la manera que a mi me gusta o de poder entrenarme constantemente y poder estar mejor físicamente de lo que estaba, pero como a lo largo de mi carrera siempre fue una constante y con la perseverancia que yo tengo en los entrenamientos después de un tiempo me pasó completamente el problema que tenía y hoy por hoy tengo la salud que me permite entrenar todos los días prepararme mejor en la semana y creo que todo ese trabajo de meses valió la pena porque hoy estoy muy bien físicamente y obviamente que va también de la mano que me siento también entero para poder jugar y aportar para el equipo.

En mi retorno tuve la suerte de poder convertir en mi primer partido. Fue contra Capiatá y recuerdo que asistí a Julián -Benítez- para el tercero y marque el cuarto al minuto 90 prácticamente”.

SELECCIÓN NACIONAL

“La selección acompañó mi carrera desde antes de salir de Paraguay hasta el día que yo me retiro de la selección. Gracias a Dios pude ser muy constante en la selección, de ser nominado siempre, jugar mucho y la verdad que llevar a la selección a la par de la preparación que uno tiene en su club es lo mejor que hay porque uno se prepara siempre, sabe que es un jugador que tiene una responsabilidad importante entonces cada entrenamiento es prepararte no solo para el equipo sino también para cuando te llame la selección.

Esa forma de encarar la vida de la selección es lo que creo que me ayudó a estar muy preparado a lo que siempre y constantemente te exige cuando jugas por la selección nacional.

Para mí es un orgullo, sin haber perseguido es un premio a mucho amor que yo le tengo a la selección porque para mí la albirroja siempre fue el punto más fuerte de mi carrera (máximo goleador histórico con 32 tantos) entonces eso es un honor, un privilegio y la verdad que me siento muy honrado de haber formado parte y servido a la selección paraguaya”.

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Source: Infobae

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