Andrés Manuel López Obrador, virtual presidente electo de México, busca revivir y rescatar un esquema de salud de la época de Miguel de la Madrid, pero que alcanzó su auge con Carlos Salinas de Gortari, y que después fue olvidado al grado de convertirse actualmente en el “patito feo” del IMSS.

El virtual presidente de México propuso ayer, como parte de su proyecto de salud, rehabilitar el servicio de las unidades médicas territoriales que se crearon en la década de los 80, que son operadas por el Seguro Social y que actualmente están prácticamente abandonadas.

Se trata del programa IMSS-Oportunidades, un programa del gobierno federal que es administrado por el Instituto Mexicano del Seguro Social, cuyo objetivo es atender a la población indígena y rural que no tiene seguridad social y que habita en condiciones de marginación y pobreza.

Este programa, que ha sido relegado en los últimos sexenios, atiende a 11.9 millones de personas, en 27 entidades del país, con 79 hospitales rurales y tres mil 859 clínicas rurales en muy malas condiciones.

De ahí quizá que lo primero que plantea López Obrador es abastecerlas de medicamentos y, seguramente, de presupuesto, de otra manera no se entendería el apoyo.

En mi opinión, me parece acertado que el próximo gobierno federal vaya a rehabilitar y equipar estas unidades, porque la gran mayoría se encuentra en zonas alejadas de las grandes ciudades, donde la gente tiene que caminar por horas, y cuando llegan las encuentran cerradas por falta de personal y de medicinas.

En estos lugares la gente se muere por no ser atendida a tiempo. Pero no basta con medicamentos. Va a necesitar acompañar su programa con un aliciente que vuelva atractivas las estancias para los médicos que vayan a brindar sus servicios a estas zonas.

Porque la mayoría no quiere ir, a veces no por falta de vocación, sino de apoyos económicos y, especialmente, y éste es un tema más serio, por la inseguridad y el riesgo que enfrentan en estas regiones que han sido también las más vulnerables al narcotráfico y el crimen organizado.

 

ABATELENGUAS

Dentro de su proyecto de salud anunciado ayer, también se encuentra: Terminar hospitales inconclusos, abastecer de medicamentos y darle prioridad a la medicina preventiva.

Tres puntos claves que, de concretarse en realidad, le darían un giro a los problemas actuales de salud que aquejan a los mexicanos: Falta de hospitales y de medicamentos; así como el boom de enfermedades crónicas que se pudieron haber evitado, con prevención.

Coincido con el ganador de la elección presidencial en que, si bien el artículo Cuarto de la Constitución garantiza el derecho a la salud a todos los mexicanos, en la práctica esto es “letra muerta” para millones de pacientes.

Lo mismo que, en lugar de estar pensando en crear más hospitales, primero, termine los alrededor de 50 que están inconclusos, y dote de equipos, medicinas y personal a todos los que se construyeron sólo para las inauguraciones y actualmente están o abandonados o funcionando a una capacidad mínima.

Y si se puede, que no deje de lado sancionar a quienes incurrieron en actos de corrupción en la construcción y abandono de estos hospitales.

 

BAJO EL MICROSCOPIO

En México, sólo el 11 por ciento de los bebés recibe lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses de vida; porcentaje aún muy bajo, cuando la leche materna puede aportar más de la mitad de las necesidades energéticas del niño entre los 6 y los 12 meses, y un tercio entre los 12 y los 24 meses.

En vísperas de celebrarse la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la Organización Mundial de la Salud ha advertido que si todos los niños de 0 a 23 meses estuvieran amamantando de forma óptima, cada año se podrían salvar la vida de 820 mil niños menores de cinco años.

Columnista: 
Imágen Portada: 
Imágen Principal: 
Send to NewsML Feed: 
0


Source: Excelsior

Facebook Comments.