El pasado 11 de abril de 2020 fui diagnosticado con Covid-19. El día de hoy , casi un mes después decidí compartir mi historia de supervivencia y de como fui hospitalizado durante mas de diez días en la cama 438 de un hospital que atendía únicamente pacientes con el nuevo coronavirus,SARS CoV-2 .

Este relato esta divido en 2 partes. En la primera parte describo como fueron los primeros días de cuarentena, la que viví de manera ambulatoria en mi casa y en la parte 2 hablo de mi ingreso hospitalario y la rehabilitación una vez que fui dado de alta.

El inicio

Todo comenzó un sábado lo recuerdo bien. Me encontraba en casa y había salido a comprar algo de comer. Ahí fue cuando comencé con los primeros síntomas: falta de apetito, un cansancio extremo y malestar estomacal manifestado por acidez y gastritis.

Sin embargo parecían muy vagos así que no les di importancia y pensé que con un poco de descanso me sentiría mejor al día siguiente. Que equivocado estaba.

El domingo 12 me presente al trabajo con un cansancio que no era normal. El desayuno lo hice solo por convivir por que mi apetito había mermando y ya presentía en este momento que algo no andaba bien, por eso marque mi distancia con mis compañeros e incluso bromeaba con que me había contagiado de coronavirus.

El mismo domingo cuando me dirigía a casa note que en el trayecto estaba empapado de sudor. Esto solo confirmo mis sospechas de que muy probablemente estaba infectado de SARS-CoV-2 . Me dedique el resto del día a descansar y decidí acudir a realizarme una valoración medica al día siguiente.

Consulta, toma de muestra y diagnostico.

Medicina del trabajo

A primera hora del día lunes 13 de abril me presente en el consultorio de medicina del trabajo de mi unidad. En ese momento la fiebre ya comenzaba a apoderarse de mi y el cansancio me impedía encontrar el confort en la sala de espera.

El servicio se encontraba lleno y la consulta se hizo muy lenta por dos condiciones. La primera, los síntomas que parecían empeorar cada minuto en que esperaba ser atendido. La segunda, la decisión del medico de hacer primero la consulta de los pacientes subsecuentes o crónicos y al final los sospechosos de Covid por protección de infecciones cruzadas. Espere desde las 8:00 am hasta la 1:00 pm para ser atendido.

Ya en el consultorio el medico siguió los algoritmos marcados por las guías de practica clínica. Me entrevisto, realizo historia clínica, analizo factores de riesgo, dio seguimiento epidemiologico y al finalizar concluyo que era un paciente que cumplía con los criterios para un probable caso de Covid. Por lo cual determino tomar una muestra y darle seguimiento como caso sospechoso.

PCR-RT

Al finalizar la consulta el medico me entrego una incapacidad laborar por 3 dias en lo que se obtenian los resultados de la prueba.

Me canalizo con el epidemiologo el cual tomaría la muestra y daría seguimiento a mi caso debido a la características del mismo. Al llegar con él me entrevisto de nuevo e intento descubrir en que momento pude haberme contagiado y quienes en mi área de trabajo habían estado expuestos al probable contagio. Esto con el fin de dar seguimiento a otros posibles infectados.

Una de las pruebas que se utilizan en México para el diagnostico en esta pandemia es la de PCR-RT que en español se traduce como «Reacciones en cadena de polimerasa con retrotranscriptasa». Y la toma de muestra es muy simple.

El medico epidemiologo me invito a sentarme en la cama de exploración y se coloco el equipo de seguridad recomendado para dicho procedimiento. El cual consta de mascarilla n95, una bata estéril y desechable, guantes, ademas de protección ocular (gogles) y un gorro para evitar cualquier exposición a gotas o micro-gotas las que se conoce con el nombre de Flügge.

La toma de muestra consiste en la recolección de secreciones de nasofaringe y orofaringe con hisopos estériles y colocarlas en un tubo de ensayo que desconozco si contiene un medio de cultivo o un reactivo. Esta muestra es enviada al laboratorio para su posterior proceso e interpretación.

Después de que tomaron la muestra y tenia mi incapacidad me retire a mi domicilio, ubicado en Tecamac, Estado de México, para descansar en lo que esperaba el resultado y en dado caso de resultar positivo comenzar con mi manejo ambulatorio.

El mensaje

Cabe mencionar que en este punto la fiebre ya se había instaurado como síntoma predominante, ademas del cansancio extremo y la aparición de otros como la conjuntivitis, la perdida del gusto y del olfato. Como estos síntomas eran nuevos me tomo un algo de tiempo identificarlos y notar que ya formaban parte de del repertorio del coronavirus.

Todo comenzó mas o menos bien. Un poco de fiebre la tos era prácticamente inexistente. Durante los dos primeros días parecía que no la iba a pasar tan difícil. Mi plan era cumplir con mi cuarentena y seguir con mi vida normal. Que equivocado estaba.

El mares 14 de abril cerca de las 6:00 pm me encontraba descansando en mi cama cuando sonó una notificación de mensaje en mi celular. Aquí la captura de pantalla.

Captura_resultado_prueba

Aunque era algo que ya me imaginaba la noticia me impacto, en ese momento comencé a sentir miedo y ansiedad. Era el momento de tomar decisiones y de actuar de la manera mas objetiva posible.

Aislamiento

Le avise a mis familiares, verifique mis víveres y me dispuse a hacer mi cuarentena. En casa tenia un termómetro y mis familiares me hicieron llegar un oximetro de pulso y un baumanometro.

A partir del 3 día la fiebre comenzó a ser mas violenta superando incluso los 39ºC y prácticamente incontrolable con medios físicos y farmacológicos.

Esto comenzo a colocarme en una situacion de desesperacion tal que no encontraba forma de hacerle frente a covid-19.

Varios momentos me he sentí acabado por el virus. Sin embargo sacaba fuerzas de quien sabe donde para intentarlo un día mas.

En ese punto lo único que quería era descansar y tratar de recuperarme.

Si la fiebre que en ese momento era de lo peor, el viernes 17 se agrego otro sintoma al repertorio de mi enemigo mortal, «la dificultad para respirar» en terminos médicos el diestres respiratorio.

Ante esta situación sentí mucho miedo, pues había escuchado que es una de las complicaciones mas rojas de la infección. Así que me dirigí a el hospital para que valoraran la necesidad de ingresarme o mantenerme ambulatorio. Afortunadamente no fue necesario el ingreso hospitalario (en ese momento).

Habia transcurrido toda una semana de lunes a viernes y pensaba que había alcanzado el clímax de covid. Imaginaba que los síntomas comenzarían a tener algún tipo de mitigacion o disminución principalmente queria que ya bajara la fiebre.

Pero no fue así. Paso el sábado y la fiebre hacia estragos en mi persona a su voluntad, incluso tengo registros de termómetro de 40ºC. Mi apetito se había mermado por la perdida del gusto. Si comía algo salado era como comer cucharadas de sal y con lo dulce lo mismo .

Había ocasiones en que mi mente jugaba conmigo y pensaba que la fiebre estaba bajo control. Solo para darme cuenta amargamente que no era así. Incluso parecía mucho mas descontrolada que en otras ocasiones.

Las emociones y el covid

El día domingo decidir no hacer nada y dejar que el covid me abatiera con todo su poder. Pensaba que quizá así podría después colocarme en una posición mas ventajosa y comenzar a ganar algunas batallas con los medicamentos que me habían recetado. Otro error mas.

Cuando desperté por la tarde la fiebre estaba muy descontrolada y tenia una acidez terrible supongo por la falta de ingesta.

En esta parte del proceso del covid-19 descubrí un componente importante en la recuperación «el factor emocional». Físicamente estaba acabado y emocionalmente también. Me sentía terriblemente solo, cansado, fastidiado, desesperado, por no poder controlar esta enfermedad.

Tenia muchas ganas de llorar y lo hacia. No entendía que estaba sucediendo por que los síntomas que pensaba iban a ser tan pasajeros me pasaban una factura tan cara. Cuestionaba todo y renegaba de mis propias creencias.

Un día después por la noche comencé a sentir una opresión en el pecho y comencé a tener mayores dificultades para llenar mis pulmones de aire, como si algo obstruyera la capacidad para llenarlos por completo.

La decision

EL miedo se apodero de mi, me sentía vulnerable. Me coloque el oximetro y marcaba 88 de saturación. Me comunique con mi familia y en ese momento me di cuenta que mi ingreso hospitalario seria algo inevitable.

Llame al 911 y primero me comunicaron con personal del área medica el cual me entrevisto y dictamino que si era necesario que me trasladara a el hospital mas cercano antes de que se complicara mi situación.

Solicite una ambulancia al mismo numero y después de esperar unos minutos me redireccionaron con Protección Civil de Tecamac. Al exponer mi caso, su respuesta se limito a que ellos no contaban con el equipo ni la infraestructura para realizar ese tipo de traslados.

Desconcertado no sabia como reaccionar. Tenia mucho enojo y al comentarlo con mis familiares pude desahogar algo mas que esa frustración. Llore y les hice saber el miedo que me daba mi situación. Me escucharon y me apoyaron incondicionalmente.

En ese momento sucedió algo que no puedo explicar. La temperatura disminuyo (temporalmente) y mis niveles de oxigeno se restablecieron hasta 92 SPO 2. Con esto tome la decisión de pasar esa noche en casa y mañana a primera hora dirigirme al hospital.

El martes 21 de abril a las 7:00 am mi temperatura era de 39°C saturaba al 83 SPO 2 , el dolor en el pecho se volvía cada vez mas opresivo. Tome mis cosas llame a mi madre y me dirigí a el Hospital General de Zona.

Al llegar al área de urgencias vi a mi madre y le entregue mis cosas, la falta de oxigeno ya empezaba a hacer estragos en mi conciencia. Me despedí de ella entre lagrimas e incertidumbre, e ingrese a la sala de espera donde permanecí lo que creo fue media hora antes de pasar al triage respiratorio.

En ese momento yo no podía articular mas de dos palabras juntas. La falta de oxigeno era tal que comenzaba a olvidar cosas básicas como mi numero de teléfono. El personal de salud me hacia preguntas, pero yo no estaba seguro de responder. Fue entonces dictaminaron que era necesario el ingreso hospitalario.

Si quieres conocer cual fue mi historia de supervivencia dentro de un hospital de coronavirus no te pierdas la segunda parte de mi relato. El día de hoy puedo decirte que me siento muy afortunado de poder compartir estas lineas y doy gracias a Dios por esta nueva oportunidad.

No olvides compartir para que mas personas estén enteradas de que es posible vencer el covid-19. Si quieres contactar conmigo puedes dejar un comentario en la sección de contacto y no te olvides de seguirme en mis redes sociales para mas información respecto al tema.

 

Fuente:

https://oxcaruiz.online/2020/05/11/cama-438-historia-de-supervivencia-de-covid-19-parte-1/

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