Un total fracaso, el supuesto ataque de ayer contra el presidente Nicolas Maduro de Venezuela.

El día de ayer, durante un evento que encabezaba el presidente venezolano Nicolás Maduro donde conmemoraba un aniversario más de la conformación de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), un par de detonaciones de medio pelo se hicieron estallar mientras Maduro ofrecía su discurso.

El presidente, por supuesto, dijo en cadena nacional que había sufrido un ataque en el que su vida había sido puesta en riesgo, pero en ningun momento estuvo realmente expuesto.

El apunte aquí es que realizar un ataque con drones cargados de explosivos no parece ser una estrategia verdadera para tratar de herir o hacer daño a un presidente. Se requiere de mas que de dirigir unos simples drones para hacer daño a una envestidura presidencial. 

En un esfuerzo demasiado bajo, algunos grupos insurrectos han salido a decir que fueron ellos quienes elaboraron este plan para tratar de derrocar la presidencia de Nicolas Maduro, siendo, francamente, un esfuerzo demasiado bajo para ser real.

Al final, es la poca legitimidad de la que goza el presidente de Venezuela que no solo ha puesto en entredicho la lealtad de sus fuerzas armadas, sino también el descontento del pueblo a quien debería servir y no servirse de el.

El pueblo venezolano reclama  en su mayoría una democracia renovada y sin los actuales tintes políticos color sangre con los que cargan.

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